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Psiónica

En esta sección se describen las reglas para acceder a los poderes psiónicos dentro del universo de Xhui. Pocas son las razas que pueden tenerlo (Diloxun, Luart y algunos mutantes) y no está exento de peligro revelar tal condición.

Si, a pesar de esta advertencia, deseas que tu personaje posea algun poder Psi, recorre esta sección :)

Nota: Nuestro agradecimiento a la colaboración de Alejandro Hart en la elaboración en la adaptación de estas reglas de Psiónica, basadas en Fuzion para este juego.


En esta seccion

  • Lista de poderes psiónicos

    Los poderes psiónicos en Xhui son excepcionales y su uso está muy mal visto. O, al menos, quienes los usan son rechazados por la gente, (...)

  • Poderes psiónicos: Dominio del Tiempo

    El personaje puede viajar mentalmente por el tiempo, se trata de los conocidos poderes de Precognición y Postcognición. Para inducir ese (...)

  • Poderes psiónicos: Dominio Corporal

    Daran, el jefe de seguridad de la Torre 1 de Nueva Kaitlan se enfrentó él solo contra tres esbirros de una banda rival y un musculoso y escamoso T’Qwan. Resultado de la pelea: 3 muertos y un T’qwan maltrecho que huyó por las ventanas. Los testigos de la pelea hablaron de la fuerza demoledora del diloxun. Otros dijeron que los disparos no parecían hacerle daño, en tanto que otros más decían que incluso pudo ver a aquel tio que se escondió entre las sombras al fondo de la mesa...

    Claro que ninguno sabía que Daran había sido entrenado perfectamente por su Maestro en el uso del Dominio Corporal, propio de su linaje.


    Xyrius observó al artillero tendido en el piso, el capitán había resuelto la disputa con una sucesión de golpes tan bien aplicados que había dejado al veterano completamente fuera de combate. Habría que curarlo y sin perdida de tiempo: debia tener dañados un par de huesos y tal vez algun órgano interno, a juzgar por los hematomas. Sin mediar palabra, Xyrius apoyó ambas manos sobre las costillas del derrotado, cerrando los ojos.

    El artillero abrió los ojos a los 10 minutos, sorprendido se tocó los flancos. Xyrius se sentía agotado pero su "paciente" podría volver a su puesto, como si aquella pelea jamás huibera ocurrido. El Capitán le dió las gracias: siempre era útil tener un psiónico curador.

  • Poderes psiónicos: Dominio de Teletransporte

    La situación era desesperada. Estaban rodeados por cuarenta guerreros bien armados y con todas las salidas bloquedas. Huesos hizo un gesto al rubio que estaba a su lado y le tomó de la mano. Del otro lado, su compañera hizo lo mismo. Una vez los tres estuvieron tomados de la mano, el pálido mutante miró desafiante a los guerreros.

    Antes de que éstos pudieran disparar, Huesos y sus dos compañeros de aventuras se habían desvanecido como por arte de magia. Desconcertados empezaron a buscarlos por las cercanías.

    A unos cuatro mil quilómetros de allí, en la habitación del Gran Hotel Akube, se materializaron Huesos y sus compañeros. Antes de que estos últimos pudieran decir algo, vieron cómo su salvador caía agotado al suelo. Agradecieron en silencio que él hubiera apelado a su poder psiónico de traslación.

  • Poderes Psiónicos: Dominio Elemental

    El Dominio elemental implica el control de alguno de los elementos: Control de Viento Control de Tierra Control del Agua Control (...)

  • Poderes psiónicos: Dominio Emocional

    Nivel 1: Alma Gemela El personaje puede sentir las emociones de otra persona. Hacer una tirada de Temple+Astucia, que durará (...)

  • Poderes psiónicos: Dominio Extrasensorial

    Este conjunto de poderes psiónicos gobierna lo que sería la percepción extrasensorial del personaje (Mamá, veo muertos :P) Nivel 1: (...)

  • Poderes Psiónicos: Dominio Kinético

    Al fin podía demostrarle a sus maestros que había aprendido. Nadie más que ellos debían de conocer su poder psiónico. Nahulien miró el frasco de vidrio, la orden era levantar esa tapa a distancia. ¿Podría hacerlo?

    Naruthiel respiró hondo y se concentró, sin pensar en nada más.

    La campana de cristal empezó a levantarse lentamente, con leves estremecimientos, primero un par de centimetros, luego se elevó bruscamente unos veinte centímetros.

    Nahulien estaba a dos metros de ese objeto. Exhausta cerró los ojos, tendría que perfeccionarse y aprender más

  • Poderes Psiónicos: Dominio Mental

    Okusa Lebben la había poseído de manera total y completa. Más completa y definitiva de lo que cualquiera de las odiadas Visitantes hubiera podido hacerlo. Cuerpo y mente le pertenecían. El camino era vaciarse de pensamientos... pero la mirada de él se lo impidió, seguramente sabiendo por dónde iban los pensamientos de ella:

    — Si quieres vivir luego de que nazca tu cría — amenazó-, ni siquiera intentes oponerte a mí. No me odies solamente. Témeme, mejor.

    Estelmirë sintió que el sudor se deslizaba por su espalda, helado. Era mejor rendirse.

    Pues Okuxa podía ver en su mente como si se trataran de los pensamientos e intenciones de él mismo. Incluso podía obligarla a hacer todo lo que él quisiera con tan solo una mirada y unas órdenes escuetas. Entonces se convertía una especie de maniquí que él manipulaba de aquí para allá.

    Sabida era la fama de los Lebben en su control del Dominio Mental

  • Poderes psiónicos: Dominio Psiónico

    Niktil miró fijamente a aquella mujer. Parecía rubia y de piel naranja como todas las demás Xhuitecas. Pero él sabía que no, que no lo era. Que esa mujer era capaz de lanzarlo con su fuerza mental contra la pared opuesta. Cómo lo sabía, era un misterio. Pero el caso era que ese presentimiento jamás fallaba.

    Quizá, si hubiera dado con un maestro de los antiguos linajes diloxun hubiera sabido que su capacidad se emparentaba con el Dominio Psiónico. Quizá, por suerte, no lo sabía, porue ello le supondría adquirir un poder extremadamente peligroso...

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