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Ambientación
Lothkil: “Deshazte de tu cuerpo y de tu mente y únete a mí"
El dios de la Tecnología
/ Domingo 23 de julio de 2006
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Dios nativo del mundo natal de Xhui, sus templos se encuentran casi todos en La Fortaleza, el principal de ellos es el conocido como La Torre de Oro.
Todos estamos constituidos en parte por materia, y en parte por vacío. Así es todo el universo. Sin uno no existiría el concepto de uno sin el otro. Aquí, un fragmento de las escrituras que se utilizan en los templos:
“Si no hubiera nada más que silencio, el silencio no existiría para nosotros. No sabríamos lo que es. Sólo cuando aparece el sonido el silencio empieza a ser. De la misma manera, si sólo hubiera espacio sin objetos en él, éste no existiría. Por un momento, imagínense a si mismos como un punto diminuto de conciencia flotando en la vastedad del espacio, sin estrellas, sin galaxias, sólo vacío. Súbitamente, ya no sería vasto: no sería en absoluto. No habría velocidad, ni movimientos de aquí para allá. Se necesitan al menos dos puntos de referencia para que la distancia y el espacio nazcan. El espacio comienza a nacer en el momento en que el Uno se hace dos y al dos convertirse en diez mil millones de cosas. Así nace el mundo de lo Manifestado y el espacio se vuelve más y más vasto.
Nada podría ser sin espacio, sin embargo el espacio es nada. Antes de que el universo surgiera, no había espacio, puesto que no había ninguna otra cosa. Solo había Aquello que No Es, lo no manifestado, Lothkil. Todo era él. Cuando Lothkil se convirtió en “las diez mil millones de cosas”, repentinamente el espacio estaba allí y permitió a la multiplicidad ser. Lothkil, entonces, es la no-cosa per se, por lo tanto nunca fue creado.
Quiero que esta noche, como tarea, miren las estrellas. Cada una de ellas es una de ellas no es más que una fracción infinitesimal de lo que hay allí. Y hay millones de galaxias que contienen miles de millones de estrellas. Sin embargo lo más sobrecogedor es la infinitud del espacio, la profundidad y quietud que permite a toda esa magnificencia ser. Nada podría ser más sobrecogedor y majestuoso que la inconcebible vastedad y quietud del espacio y sin embargo, ¿qué es? Vacío, inmenso vacío. Lo que aparece ante nosotros como espacio en nuestro universo percibido por medio de la mente y los sentidos corporales es lo no manifestado mismo, exteriorizado. Es el “cuerpo” de Lothkil. Y el milagro más grande es este: esa quietud y vastedad que permite al universo ser, no está solo fuera en el espacio, también está dentro cada uno de ustedes. ¿Dónde? En ese espacio infinitesimal en el que los electrones se mueven, formando así los átomos que son nuestros cuerpos y todos los organismos vivos. Por eso, cuando aprendan a sentir el vacío dentro de ustedes mismos, sentirán su espacio, la tranquilidad de la no-mente y podrán acceder a la vastedad de su profundidad interior.”
El ser humano debe evolucionar hacia un estado de conciencia en el que la mente racional no estorbe el contacto con el vacío interior, con la esencia de Lothkil que cada uno lleva dentro. De todo lo que el hombre a creado sólo una cosa puede ayudar en esta escala evolutiva: La tecnología. Como expresión de su propia materialidad mejorada, la próxima raza vendrá en tanto podamos mezclarnos con nuestras propias creaciones mundanas. Aquello que Es y Aquello que No Es deberán unirse en la realización de la única conciencia, que es espiritual y material el mismo tiempo. En el Cyberespacio (o el Reino Virtual o el reino de Aquello que No Es) es dónde reside Lothkil, allí no existen el espacio y el tiempo, con lo cual las limitaciones de los cuerpos materiales no lo son así para los seguidores de esta religión. Poseen dones otorgados por el mismísimo dios que se les presenta en el día de su iniciación, otorgándoles aquello que cree más indicado para el neófito en cuestión. Lothkil se suele manifestar en La Tela, el espacio de realidad virtual online, porque es una forma directa en que los usuarios dejan de lado su materialidad y es así más fácil que comprendan los conceptos de la religión.
Lothkil favorece los implantes tecnológicos de cualquier índole en el cuerpo, por tres razones que explican a grandes razgos parte de la filosofía de sus seguidores:
A su vez existen varias líneas disciplinarias entre las que pueden optar los iniciados al ingresar a la vida monástica, según como las elijan, serán los caminos que los llevarán hasta la conciencia del Uno.
Se lo representa como: Lothkil posee una imagen andrógina o que puede alternarse en hombre o mujer según la ocasión. O según ante quién se presente. Por lo general es representada/o como originalmente le describió uno de los dos fundadores del culto: Sus cabellos suelen parecer fibra óptica de luminosidad blanquecina, de muy fina y estilística apariencia. Por lo general sus vestimentas se funden con su piel en un complejo entramado de circuitos que emergen haciéndose ver en la superficie de la piel como venas que en vez de sangre, transportan una luz verdosa. Su piel es brillosa y de sus extremidades florecen cables y conectores que se entretejen y desvanecen en el espacio a su alrededor. Sus ojos son dos pozos oscuros (sin blanco tampoco) en representación del Reino de Aquello que No Es, el espacio infinito.
Este culto es muy propagado en todo La Fortaleza [1] y sus miembros son aquello que pueden hacer uso de la alta tecnología que estos monjes han desarrollado en conjunto con los más expertos: Manejan el negocio de la teletransportación y los viajes interespaciales. Esto no está mal visto en Cuidad Oculta, ya que el inventor de una tecnología tiene derecho a administrarla.
Dentro de la orden existen cinco rangos básicos que ordenan a su vez la jerarquía de ésta.
Son los que dan todas las clases a los Iniciados y luego a los Guías.
Dones de los Sacerdotes de Lothkil
Los seguidores de Lothkil son tan variados que la cantidad de dones es casi incalculable. Casi para cada sacerdote en particular existe un don, ya que la deidad fomenta la inventiva para que ellos mismos generen las escalas evolutivas de sus dones. Igual aquí están las líneas principales de influencia y algunos de los dones más comunes a partir de los cuales cada sacerdote puede generar su particularidad.
Estos dones están relacionados con las dimensiones, los viajes interespaciales, teletransportación y las infinitas posibilidades que hay respecto de la inmaterialidad del cuerpo. También entran en campo las artes de la tecnomedicina y la informática.
Creación de Oxum para Xhui: Mundos en Conflicto. ¡Gracias!
[1] (antigua ciudad de Xhui)